Este proyecto consistió en la reforma integral de un baño con el objetivo de modernizarlo, mejorar su funcionalidad y aprovechar mejor el espacio disponible, manteniendo una estética sencilla y atemporal.
El resultado es un baño más cómodo, luminoso y fácil de mantener, adaptado al uso diario y a las necesidades reales de la vivienda.
El punto de partida: un baño anticuado y poco práctico
El baño original presentaba una distribución básica, con elementos desfasados y una estética que no invitaba al confort.
Los revestimientos, el mobiliario y la falta de almacenaje hacían que el espacio resultase poco funcional y visualmente recargado.
Además, el estado de las instalaciones y algunos acabados hacía necesaria una reforma completa para actualizar el conjunto.

La propuesta de diseño
La intervención se centró en simplificar el espacio, mejorar la organización y aportar una imagen más actual y equilibrada.
Se optó por:
- Una paleta de tonos neutros y claros para ganar luminosidad.
- Mobiliario suspendido con líneas limpias, que aporta ligereza visual y facilita la limpieza.
- Un lavabo sobre encimera que refuerza el carácter contemporáneo del baño.
- Detalles en madera para introducir calidez y contraste, sin recargar el ambiente.
Cada elección se hizo buscando un equilibrio entre estética, comodidad y durabilidad.
El resultado: un baño funcional y actual
Tras la reforma, el baño se transforma en un espacio ordenado, cómodo y visualmente más amplio.
Un diseño pensado para el día a día, con soluciones prácticas y una estética serena que no pasa de moda.
Un ejemplo de cómo una reforma bien planteada puede cambiar por completo la percepción y el uso de un espacio.
